Miel, alimento Premium

Entre las propiedades de la miel podemos citar las nutritivas, biológicas y terapéuticas. Se trata de un carbohidrato de alto valor energético (3,3 calorías por gramo) rico en azúcares simples naturales de absorción rápida (aproximadamente 15 minutos después de ingerida ya está disponible) que no necesita ser metalizada como el azúcar (demora de 2 a 4 hs en ser metabolizada convirtiendo la sacarosa en hidratos de carbono asimilables, con el trabajo de los Islotes de Langerhans, lo que puede agotarlos y producir artritis, diabetes, obesidad, etc.).

Además de tener acción energética, la miel tiene efecto aperitivo, facilita la asimilación y digestión de alimentos, ayuda a la asimilación de calcio y manganeso, tiene propiedades laxantes, antianémicas, sedantes, antihemorrágicas, antitóxicas, antisépticas, febrifugas y hemolientes, es estimulante para el corazón, incrementa la resistencia, favorece la recuperación, en esfuerzos reiterados y prolongados.

La miel es germicida de valor inestimable en la curación de heridas y quemaduras aplicada en forma tópica, útil para desintoxicación de alcohólicos, para enfermedades hepáticas, renales, pulmonares, digestivas, llagas, dermatitis, e inflamaciones oculares, entre otras.

La miel es un poderoso edulcorante, expectorante, suavizante de la garganta y vías respiratorias, cicatrizante y germicida .Básicamente la miel tiene un 75% de azúcares (levulosa o fructuosa y dextrosa o glucosa), con un 18 a 20 % de agua, una pequeña cantidad de proteínas (del polen), ácidos esenciales, grasas y minerales. La concentración de cada una de las sustancias que componen la miel depende de la floración, clima, tipo de abejas, estado de la colmena, etc. Como regla general se dice que las mieles oscuras tienen mas minerales que las claras.

La miel es un producto natural que llega a su mesa sin ninguna transformación ni refinado, su acidez es mínima, tal es así que tiene un efecto cicatrizante e inhibidor de la acidez estomacal en gastritis y úlceras (donde también aplica su efecto antibacteriano sobre el Helicobacter Pylori, bacteria responsable de gran parte de los inconvenientes de las ulceras y gastritis).

La miel endulza una vez y media más que el azúcar común, a igual volumen. El azúcar común es un alimento natural refinado, que en ese proceso perdió muchas propiedades, para quedar solo un edulcorante con restos químicos.

La miel no debe ser consumida por lactantes hasta cumplir un año de vida y siempre después de ser consultado con su medico pediatra. En adultos se debe también consultar con el médico si se esta en presencia de pacientes alérgicos y diabéticos. Es útil

en intoxicaciones, enfermedades febriles, a nivel respiratorio en rinitis, sinusitis, tos, laringitis, faringitis, bronquitis, en la esfera cardiovascular está indicada en la insuficiencia coronaria, infartos, miocarditis y además hay que recordar que su consumo frecuente retarda la arteriosclerosis.

Estas innumerables propiedades, dependen de entender que la miel en su composición natural, es una mezcla de un gran numero de compuestos que cada uno o potenciando le dan sus propiedades al conjunto llamado Miel. Los médicos Apiterápicos entienden que la miel acompaña un tratamiento de primera línea, entendiendo que la miel utilizada debe ser un producto genuino, sin calentamiento y de acuerdo a normativas existentes.

Sobre la composición de la miel, estaré dando más precisiones en próximas notas, que se basarán en conocimientos y bibliografía de autores como el Dr. Julio Cesar Díaz (argentino) y el Dr. Moisés Asís (cubano).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 
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