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Principios básicos de la Meditación / Parte I
Cuando un alumno desea comenzar a meditar, las dudas que se le plantean son en general comunes a las de todos: ¿Hay que poner la mente en blanco?. ¿Hay que imaginarse una pared frente a nosotros?. ¿Meditar es pensar en nada?...
La respuesta es no. Es importante entender que el proceso de meditación no esta aislado de las cuestiones cotidianas. No significa entrar en ninguna cosa extraña ni tener experiencias paranormales.
Para comenzar con la práctica, lo primero que el alumno tiene que tener en cuenta es el llamado interior, el deseo de lograr un momento de paz, interiorización, y por sobre todas las cosas el deseo de auto-observarse. Meditar es encontrarse con uno mismo en un terreno absolutamente puro.
Seguramente cuando cerremos los ojos por primera vez en este ejercicio notaremos una avalancha de pensamientos e imágenes en nuestra mente. La idea es entrar en contacto con esto que se nos presenta en forma totalmente neutral, sin elaborar ningún concepto ni juicio de valor al respecto.
Supongamos que nos otorgan la tarea de limpiar una habitación llena de basura y suciedad pegada, porque hace mucho tiempo que nadie entra en ella. Lo primero que haremos es abrir las puertas, las ventanas y “observar”. Cuando entendemos de qué tipo de mugre se trata, iremos en busca de los productos adecuados para deshacernos de ella. Algunas cosas las sacaremos rapido, otras no tanto, lo que nos requerirá doble esfuerzo, pero con el tiempo nuestra habitación se encontrará más limpia y solo tendremos que repasarla. Más adelante, seguramente tendremos ganas de pintarla y decorarla para que luzca más bonita.
Con la meditación sucede lo mismo. La suciedad seria el sufrimiento, los miedos, los apegos… en fin, nuestras actitudes negativas. El producto de limpieza, en tanto, seria “el darse cuenta” a través de la observación correcta. Si podemos entender de donde vienen las cosas, podemos actuar sobre ellas y modificarlas. La decoración estaría vinculada con las ganas de cambiar de actitud; por supuesto algunas formas de sufrimiento o bloqueos nos costarán mucho más, pero si abrimos nuestras “ventanas y puertas” y alineamos la voluntad, tarde o temprano el cambio se concretará.
No debemos olvidarnos que meditar es un ejercicio cotidiano y que no trae soluciones mágicas. Todo está dentro de nosotros, sólo nuestro estado mental hará que las cosas cambien para mejor. La meditación sólo es una herramienta para la acción, pues está en cada uno las ganas de ejercitarse para obtener la felicidad.
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Ser o no ser
Llevarse un poco mejor
Visita de los Lamas
Algo más que respirar
“No me gusta como soy”
Desde donde no se es
Ahora
Yoga y embarazo
Preparar el terreno
Para hacer en casa
Yoga: un desafío
Amigarse con uno
Comenzar
Arriba el ánimo
Un inteligente cambio de actitud
Para hacer en casa
Hacer silencio
Yogaterapia
Animarse al cambio
La Naturaleza del Yoga
El eje corporal
Principios básicos
de la meditación (primera parte)
Principios básicos de la meditación (segunda parte)
Soltar el aire
El ‘no método’
Practicar el
equilibrio
Usar la fuerza
Elongación
muscular
Yoga para
la acción
Pranayama
Posturas: La Pinza
Desequilibrio
(primera parte)
Desequilibrio
(segunda parte)
Prana y Cuerpo Mental
(primera parte)
Prana y Cuerpo mental
(segunda parte)
Un poco de historia
Saludos
“Streetching”
Pararse sobre
los hombros
¿Y si hacemos Yoga?
La Concentración
¡¡A relajarse!!
Postura del Arado
Kriyas
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