Un voraz enemigo

No tiene más de 21 cm de largo. Pesa solo unos 100 gramos. Puede duplicar su población de año en año. Causa pérdidas millonarias tanto en el campo como en las ciudades donde se instala, ya sea por el daño que provoca y por los gastos que demanda su control. Es considerada plaga donde se radica. Estamos hablando del Estornino Pinto (Sturnus vulgaris), una de las aves más numerosas del planeta, que ya se encuentra en Berisso.

Este pájaro silvestre es oriundo de Eurasia y Africa del norte, pero se ha vuelto cosmopolita al invadir Africa del sur, EUA, México, Australia, Nueva Zelanda y la Polinesia. Y su avance continúa y se ha tornado incontenible. Tal prolífico e invasor es, que, en el país del norte a partir de 100 ejemplares liberados entre 1890 y 1891, en 1994 se calculaba una existencia en todo EUA de 140 millones de ejemplares, que hoy en día supera los 200 millones. En Argentina está presente a partir de 1987, cuando fueron soltadas en Quilmes algunas parejas traídas por importadores de pájaros, al no poder venderlos como mascotas por su canto poco agradable y el plumaje no tan vistoso. Desde esa fecha su colonización en espacios abiertos de urbes y llanuras, parece ser irrefrenable. Por otro lado, siendo un ave de planicie, no se adapta bien en las áreas selváticas, montañosas y áridas.

Su aspecto recuerda al del Tordo Renegrido, con el cual a menudo se encuentra en dormideros. Posee coloración negra con reflejos metálicos verde-bronceados y azulinos, con numerosas motas o lunares blancos. Los jóvenes son pardo-grisáceos con garganta y pecho blanquecinos. La cola es corta, las alas son puntiagudas y el pico es largo y agudo -amarillo en verano y negro en invierno-. Además de emitir chirridos ásperos -hasta trinos musicales-, puede imitar la voz de otros pájaros. No salta, corre. El vuelo es rápido y recto, con veloces batidos y planeos intercalados. A pesar de que el 50% de su dieta es insectívora, cuando tiene ocasión se vuelve voraz consumidor de frutos -uvas, manzanas, higos, aceitunas, tomates, etc.-, granos -maíz, trigo, sorgo, mijo, etc.- y brotes de cereales, leguminosas y gramíneas, habiendo causado por tal motivo, severos daños agrícolas en EUA, Canadá, Australia y Sudáfrica. También come el alimento del ganado en praderas, tambos y criaderos de aves domésticas, impactando en el costo de producción de leche, carnes y huevos. Al bajar en tales espacios, cubre el terreno como un manto negro; al echar a volar, todo queda blanco por los excrementos que deja. Sólo EUA tiene pérdidas anuales de más de 2000 millones de dólares e invierte algo más de 10000 millones para prevención de daños, aún cuando poco consiguen hacer para contenerlos. Cuando hay períodos de escasez se alimenta de basura. Son aves gregarias -sociales-, movilizándose en el viejo continente en gigantescas bandadas de más de 100 mil ejemplares, particularmente durante sus migraciones. En los dormideros comunales pueden reunir hasta cerca de un millón de individuos, tal su extrema abundancia.

Nidifican en huecos naturales o artificiales, cavidades de árboles, postes, grietas de rocas, edificios, tejados e instalaciones eléctricas, ocupando, incluso, nidos de otras aves a las cuales desplaza, destruyendo sus huevos y pichones. Por ello, muchas especies declinan en determinadas áreas, con lo cual se produce un desequilibrio ecológico severo. Ponen hasta 6 huevos blanco-verdosos o azulinos, en colonias o en parejas aisladas.

En Berisso se los halló en el Centro Cívico, en Los Talas, en la torre de agua del barrio Banco Provincia y en otros sitios urbanos, donde, inclusive, han sido observados nidificar. Si bien consumen gran cantidad de insectos, en particular para alimentar a sus crías, por su competitividad fuerza a las aves nativas a abandonar su hábitat natural. Puede difundir enfermedades tanto humanas como animales: toxoplasmosis, clamidiosis, salmonelosis, de Newclaste, viruela aviar, peste porcina y otras. Ha causado por su gran número, accidentes en los aviones al introducirse en sus turbinas y provocan gran molestia por el ruido y los excrementos en los dormideros de la ciudad.

La Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Desarrollo Social y Medio Ambiente de la Nación, dictó la Resolución 974/98, por la cual "se declara al Estornino Pinto y al Estornino Crestado -otro pájaro en igual proceso de colonización en nuestro país-, como dañinos y perjudiciales para la actividad productiva y a las especies de aves silvestres". Se autoriza, además, "a proceder los planes de erradicación y lucha contra los mismos, permitiendo su caza y destrucción de nidos y huevos".

Solo pensar que los países del primer mundo, prácticamente se "han rendido" ante la desmedida dimensión de sus poblaciones en el hemisferio norte, desalienta e invalida desde el vamos cualquier intención que tengamos para eliminarlos, tanto del país como de nuestro propio pueblo. Una cruel realidad ocasionada por el afán lucrativo del hombre por utilizar los recursos de la naturaleza sin consulta e indiscriminadamente, no tomando en cuenta leyes ambientales vigentes, criterios ecológicos y lo que es más triste aún: sentido común y criterio social.

Lamentablemente, poco a poco, iremos comprobando los males que hemos sabido acumular. Como tantos otros de parecida índole.


 

 

 
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